jueves, 20 de septiembre de 2012

Memorias de un menor


La oscuridad es mi único lugar seguro. Tengo miedo, yo no debería estar aquí, yo no he hecho nada. Cerca de las seis de la madrugada empiezan a verse los primeros rayos de sol; se acabo, me rindo; ya estoy de vuelta a la pesadilla.

Todas las madrugadas recuerdo lo que paso. No debería, no, no debería haber ido. Aún me acuerdo del cálido viento que hacia esa noche. Yo solo recogí a mi hermano. El había robado y lo se, pero me llamo pidiendo que fuera a recogerlo, que lo habían dejado tirado, y que iba a hacer yo?, es mi hermano.

Vivo con mi hermano, mi padre murió, y de mi madre no se nada, se fue un día y no ha vuelto a aparecer... Desde entonces mi hermano se ha dedicado a robar, falsificar y traficar. Al principio, yo le seguí el rollo y le ayudaba, pero después de que le pillara la policía por primera vez, me di cuenta que ese no era el camino.

Yo seguí con mi vida normal, estudiando en la escuela y no haciéndome destacar mucho; odio a la gente popular. En cambio, mi hermano, a pesar de que estuvo unos meses en la cárcel, no le sirvió para nada y siguió haciendo todo tipo de cosas ilegales. Él me seguía pidiendo ayuda para los robos, pero yo siempre me he negado.

Aquella noche yo estaba destrozado, ella, ella... La chica por la que estaba locamente enamorado, me había puesto los cuernos con mi mejor amigo. Total que cuando mi hermano me llamo pidiéndome ayuda, fui corriendo en el coche a recogerlo, y un segundo después vino la policía para cogernos a los dos.

Yo me declare culpable, no tenía ganas de defenderme, y total para el poco caso que me iban a hacer... La justicia de hoy en día esta muy mal. Y bueno el juez, el juez ya me conocía y no es que le cayera muy bien...

Me han hecho pasar aquí dos meses. Ya llevo 60 días, solo queda uno, y podre salir de este horrible lugar. Estoy tumbado en la cama, como todas las madrugadas, recordando como he llegado a aquí, contando los días que me quedan, y esperando a que vengan los que me dan una paliza todos los días.

Ya se oyen los gritos de los matones. Son tres chavales de unos  17 años, me empiezan a insultar, me dan cuatro bofetadas y una patada en todo el estomago y se van. La verdad es que me esperaba mas; los primeros días, me estaban pegando durante horas. Seguramente habrá llegado otro menor con más miedo que yo para pegarle. La verdad es que yo podría con los tres con los ojos cerrados, pero no quiero problemas, por eso dejo que me den la paliza una y otra vez todos los días.

El resto del día se me pasa rápido. Hemos estado en el patio que tenemos haciendo ejercicio, o como yo lo llamo lucha libre. Los matones se dedican a dar empujones y tirarte al suelo, o cuando lanzan la pelota en vez de pasártela, te la tiran en el estomago o en la cara...

Pero bueno al fin ha terminado la pesadilla, al fin ha llegado a su fin. En unas pocas horas saldré de aquí y podre verla a ella, a mi mejor amiga desde los siete años. Somos inseparables, y siempre que ella me necesita estoy ahí.

Todas las noches pienso en ella y me duermo, pero esta noche no puedo dormirme y me la paso pensando en ella. Me despierto a las diez de la mañana, parece que he podido dormir unas horas. Cuando abro los ojos, veo que un guardia viene hacia mi y me da una carta, la miro con misterio. En los dos meses que llevo aquí nadie me ha enviado nada, y ahora que voy a salir me envían esto.

La abro, es de mi hermano, eso lo explica todo, el esta en la cárcel, por ese motivo me ha enviado la carta. Me siento en la cama y me dirijo a leerla.

Hermano como estás? Siento mucho no haber hecho nada para que no te metieran ahí,
aunque ya deberías conocerme lo bastante para saber que no iba a hacer nada.
Ayer estaba pensando contigo y que te iba a pasar cuando salieras de ahí; así que hable
con el hermano de tu amiga, y me ha dicho que puedes quedarte a vivir allí.
Espero que estés bien y que te cuides. No tengo mucho más que decirte, así que me despido.

PD: Cuando piensas decírselo, a ella, estas enamorado de ella desde el día 
que la conociste, con 7 años. Díselo o la perderás, como a todos tus seres
queridos.

La carta me ha dejado perplejo, nunca había pensado en Jane como algo más que una amiga, pero después de leer esto, me doy cuenta que es verdad lo que dice mi hermano, ese sentimiento hacia ella existe, pero no quiero estropearlo, seguro que ella no siente nada por mi y es una bonita amistad. Llega otro guardia, y me hace levantarme y recoger mis cosas, al fin me van a dejar salir.

Cuando abren la puerta y veo la luz del sol, y oigo a los pájaros cantando, y noto el suave viento rozando mi piel; me entran ganas de llorar, pero hay algo que me detiene ese sentimiento y me da otro, tranquilidad, felicidad, amor... Ella esta aquí ha venido a recogerme.

He decidido no decirle nada por el momento, pero estoy seguro que algún día me atrevire, porque ahora ya se que es ella, ella es la única.

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